sábado, 8 de julio de 2017

Fuimos a Magic Kingdom

Así es. Desde que se confirmó que iba a Savannah, Marisol y yo lo pensamos. No esperábamos que fuera a ponerse tan difícil, pues ya habíamos comprado los boletos cuando mi trabajo decidió recorrer mi vuelo una semana. La aerolínea no nos dejó cambiar el vuelo, mis jefes no me dejaron quedarme más tiempo, Marisol estuvo cambie y cambie sus vacaciones, pero total, conseguimos que ella llegara a Savannah el viernes 7, y que yo regresara a Mexicali el domingo 9. Ella pasará una semana de vacaciones con Karen, una amiga de Mexicali que vive en Savannah.

Total, las preocupaciones y cargas se vieron aliviadas rápido. Desde que estuve jugando con la app para comprar los boletos y primeros FastPass+ supe que no me iba a acabar el parque, así que no me estresé por eso.

Ya había estado en Orlando, pero me sorprendió muchísimo todo el proceso de llegar a Disney World, y todavía más el llegar a Magic Kingdom, el parque que escogimos. Iniciamos en el estacionamiento externo, donde compras los boletos y de ahí puedes usar el ferry o monorriel para llegar al parque que quieres.


Nosotros escogimos el monorriel, y desde ahí te vas impresionando. Cuánto terreno, cuántos hoteles, cuánta infraestructura, cuánta gente trabajando en y para Disney World. De verdad me sorprendió muchísimo la escala, es como si fuera un municipio más de Florida, pero uno en el que la gente se despide de tí diciendo "have a magical day!".


Desde la entrada a Magic Kingdom se podía percibir el buen gusto con el que está diseñado el parque.  Llegas a Main Street y el derroche de clase de la arquitectura americana clásica es muy interesante. Es sobrio y sutil, es el nivel justo de saturación de contenido a tu alrededor, sin llegar a los extremos de Universal Studios, que al final se sienten vacíos.

Tienes ganas de entrar a todos los edificios, a cada puesto, tienda, restaurante. A donde sea que voltees es un constante "¿qué hay ahí?". Confirmé una idea que escuché hace mucho tiempo en un podcast, de que los parques se sienten como un videojuego, con un área central que conecta a todos los niveles, como el castilo de Peach en Super Mario 64. De verdad disfruté mucho la inmersión y la llamada a la exploración.


Empezamos por Adventureland porque era el primer FastPass+ que traíamos y así lo había acomodado para recorrer el parque en el sentido de las manecillas del reloj, además, me pareció apropiado empezar por las tierras exóticas de Adventureland y Frontierland, luego de vuelta a la civilización para descansar en Liberty Square, seguido por los lujos de los castillos en Fantasyland, y terminar la primera vuelta en el futurismo de Tomorrowland.

Intentamos acomodar a nuestro grupo de 5 de la mejor manera, pero sinceramente, entre más pequeño sea tu grupo, mejor te puedes mover y aprovechar todo el parque. Así que el #TeamUs de Marisol y Fer empezó su aventura en el ride de Piratas del Caribe con unos animatronics perrísimos, luego nos refrescamos con un Dole Pineapple Whip mientras hacíamos fila para el Jungle Cruise. Fue muy bonito por fin estar en el ride que tanto había visto en películas VHS de Disney Sing Along en mi infancia.

El siguiente ride fue Haunted Mansion, por mucho el ride con mi atmósfera favorita. Una cosa es que te tiren agua o que agiten el carro en el que vas a alta velocidad, pero el nivel de trucos audiovisuales en Haunted Mansion es de artesano maestro y probado. La música, la miradas de los cuadros, el espejo que te muestra un fantasma a tu lado, de verdad lo sentí como uno de los rides mejor hechos a los que me he subido en mi vida.


Después utlizamos otro de nuestros FastPass+ para entrar al Mickey's PhilharMagic Concert, un show en 3D sobre el pato Donald metiendo la pata y visitando un montón de escenas clásicas de películas de disney, con música orquestada. Es muy bonito y de muy buena calidad, la verdad es que "A whole new world" me llega siempre.

Tomamos un descanso en el Cosmic Ray's Starlight Cafe para recargar energías, obviamente pasando por un montón de tienditas y pequeñas atracciones que aderezan tu tránsito por Magic Kingdom. La inmersión, y la posibilidad de gastar, son siempre constantes.

Teníamos muchas ganas de ir a Tomorrowland porque sabíamos que encontraríamos unas orejitas de Mickey que hicieron juego y nos gustaran. No hubo decepción, aunque Capitán América y Spiderman fueron tentadoras, C-3PO y R2-D2 eran imposibles de resistir:


Y qué decir que Monster's, Inc. Laugh Floor. Entras a una sala donde supuestamente las puertas se quedaron sin energía, y los monstruos tendrán que hacer reír al público para poder abrir y salir. El show es en una pantalla, pero además utilizan el clásico truco de cámara de estadio captando a gente valiendo queso o aplicándoles descripciones muy chistosas. Yo salí en la TV y me pusieron "Forgot Roz number", y puse cara de sorprendido y asustado para seguir el rollo de la frase. Debo haberlo hecho bien, porque la persona de en frente me dijo "good one, man". Fueron risas y risas todo el show.

Saliendo fuimos a Stitch's Great Escape! que la verdad, puedo decir que fue la atracción que menos nos emocionó durante toda la visita. Es muy sencillo, quizás más para niños pequeños que se puedan asustar fácil.

Aprovechando que Big Thunder Mountain tenía fila relativamente corta (25 minutos, los cuales siempre se pueden aprovechar para tomar o comer algo, subir fotos, etc). Estábamos emocionados por subirnos a un ride ya más fuerte, pero no sabría que la emoción llegaría a tanto: Al subirme al ride y quitarme la backpack, una de las correas se atoró con mi Pebble y este salió volando. Such is life, la verdad ese Pebble ya había aguantado mucho.


Después de eso hicimos varias cosas en corto tiempo para aprovechar de la mejor manera posible los minutos antes del show de las 9:00pm. Fuimos a Peter Pan's Flight, It's a Small World,The Many Adventures of Winnie the Pooh y Under the Sea - Journey of The Little Mermaid. Importantísimo mencionar la escala en Big Top Souvenirs, donde encontré uno de mis objetivos personales: la Apple Pie Apple:


Qué delicia. Qué maravilla.  Qué débil de estómago fui como para solo comerme la mitad. La verdad es que cae súper pesada, pero cada rebanada que me comía me sabía a gloria.

Después de regalarla nos volvimos a pasar por Emporium, una tienda gigante en Main Street. Esto fue mientras hacíamos tiempo para el show de fuegos artificiales, el cual no tenía idea de que me fuera a hacer llorar. He estado busque y busque el script como loco para poder poner la frase exacta que me quebró, pero la combinación de la narración, las luces, la música, todo hackea tus sentimientos y te pone súper emotivo. No estoy 100% seguro de que este script esté correcto, pero es lo mejor que he encontrado:


And so our journey comes to an end
but yours continues on
grab hold of your dreams
and make them come true
for you are the key to unlocking your own magic
now go, let your dreams guide you
reach out and find your happily ever after​


Fue mucho más bonito de lo que esperaba, en serio. Disney tiene el algoritmo o la magia o lo que sea para mover las emociones humanas a su antojo.

Eran casi las 10 de la noche y comenzó el éxodo masivo de gente para salir del parque, pero nosotros decidimos correr y aprovechar que la fila en Splash Mountain estaba en 10 minutos. Un buen ride para despedirnos del parque.


Salimos del parque después de las 11:00pm, tras esperar el ferry y por fin llegar a nuestro carro. Lo bueno fue que el hotel estaba bastante cerca.

Esta ida a Magic Kingdom no fue planeada para nada como a mi me hubiera gustado, más allá de poder llevar a Marisol y bajar la app para comprar boletos y conseguir FastPass+ por anticipado. Y aún así, las fotos y las letras describen una experiencia súper encantadora donde nos divertimos mucho. No me imagino cómo será mi revancha, cuando organice las cosas mejor y siga agarrando callo para esto de las visitas a parques temáticos. Nos deparan muchos magical days.

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