domingo, 2 de julio de 2017

Atlanta


Fuimos David y yo a Atlanta. Nos nos hospedamos ni nada, solo queríamos ir a pasar el día allá y regresarnos en la noche. Sabía que Atlanta es una ciudad grande con muchas cosas que hacer, pero un día bastaría para darnos una buena probada y volver si fuese necesario.


Nos fijamos como objetivos principales dos lugares: World of Coca-Cola y el Georgia Aquarium. Podríamos visitar algunos lugares extra si nos quedaban ganas y tiempo. Ambos lugares fueron experiencias súper buenas. No sentí que mi tiempo y dinero fueran desperdiciados, al contrario, sentí que las atracciones estaban muy bien diseñadas.

En World of Coca-Cola hubo una buena mezcla de información, aprendizaje y promoción, aunque quizás intentaron lavarnos el cerebro demasiado. El recorrido comienza en un cuarto con mucha memorabilia de Coca-Cola, de todas las épocas y de todo el mundo. Luego entras a la parte principal, donde tienes completa libertad pero hay un caminito bastante claro de cómo recorrer el recinto.




Las exposiciones eran bastante interactivas, y como el amante de los videojuegos que soy, eso me gustó mucho. También vimos varios vídeos y hasta una película en 4D. El único detalle es que sinceramente, trataron de lavarnos demasiado el cerebro con la propaganda, intentando convencernos de lo maravillosa y universal que es Coca-Cola y relacionándola con momentos felices de la vida. Ese fue el lado oscuro del museo, y lo que al final provocó que no me dieran ganas de comprar souvenir. Lo que si fue asombroso, fue el "buffet" de sodas de todo el mundo al final:



Fácilmente, Asia > Norte América > América Latina > África > Europa.

Después fuimos al Georgia Aquarium, y aunque ya sabía qué esperar, no vaticiné que me fuera a impresionar tanto. En específico, el tanque en Ocean Voyage está increíble. Por el tamaño, por la variedad de especies y por la manera en que puedes verlo desde un montón de ángulos, fue fácilmente el highlight del acuario. Ver un tiburón ballena pasar por encima de ti, luego una tortuga marina por un costado, y luego ver que una mantarraya gigante se despega del suelo, era como ver Pokémons en la vida real. De verdad, sentí escalofríos de la emoción.





Hubo algunas otras cosas interesantes, como las medusas, ranas de colores, cangrejo herradura, etc. Y los animales tiernos como pingüinos, nutrias, belugas, y otros animales que dejaban tan maravillados a los asistentes qeu una señora gringo preguntó "wow, are they real dolphins???".



Después, una muchacha que conocimos de Chihuahua que conocimos en Gulfstream acá nos dijo que fuéramos a un panteón donde estaba enterrado Kennedy pero claro que no estaba y todo fue súper lame y mejor no escribiré de eso.

Pero si fuimos a unos jardines botánicos, que tal vez no eran la octava maravilla de Atlanta pero nos sirvieron para caminar y tomar algunas fotos:






Y también para tener esta cara de destrucción al final de todo:


Después fuimos por algo de comer y emprendimos el viaje de vuelta. Llegamos a las 12:30 y conscientes de que quedaban 4 horas de sueño para la siguiente aventura.

Me gustó Atlanta, dejamos varias cosas sin hacer. Es curios como en este viaje han habido tantos lugares a los que podría regresar con gusto.

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