domingo, 25 de junio de 2017

Miami día 2

El segundo día en Miami ha estado más balanceado. Tenía mucho miedo de irme y decir que solo estuve en la playa, pero hubo dos cosas que me ayudaron a salvarme de esa declaración: La comida cubana y Villa Vizcaya.



Recorrimos Little Havana en carro y muy por encimita, siento que no entramos a las partes viejas del barrio, pero si pudimos desayunar en un restaurante llamado La Carreta, y probamos algunos platillos interesantes. Yo comí unos frijoles con carne de cerdo y plátano, y un sandwich cubano con carne y queso y tal. Estuvo rico, cuando comí la primera cucharada de frijoles fue como si mi paladar recordara sabores a los que ya estaba acostumbrado. Supongo que si extraño un poquito la comida mexicana.

Después, fuimos a Villa Vizcaya, una antigua mansión que ha sido adaptada como museo. Estaba llena de muchas antigüedades, pero lo que más me gustó fueron los jardines. Decidí que algún día tendré un jardín geométrico, así mida apenas dos metros cuadrados.






Alrededor de las 3pm emprendimos el viaje de vuelta, y esta vez me tocó a mi manejar. Manejé durante unas 7 horas, de las cuales 30 minutos fueron bajo una tormenta eléctrica fuertísima saliendo de Jacksonville. Tardé como media hora en hallarme con el Fusion híbrido que traíamos, pero ya que le medí las aguas al cruise control todo fue muy fácil. Me sentí particularmente orgulloso de haber manejado esa distancia, nunca manejé ni en Austria ni en Guadalajara, pero esto me deja un poco más satisfecho con mi capacidad de manejo.




Miami fue una muy buena experiencia. De verdad, aunque yo solo pasé un día y medio y tuve que atorar muchas cosas, y satisfacer intereses de un grupo de 4 personas diferentes, puedo decir que es una ciudad enorme, con muchísima actividad y variedad de actividades. Pude haber pasado todo un día en Little Havana y los museos, otro día en la playa, ir a alguno de los estadios, etc. Me gustaría volver algún día.

2 comentarios:

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)