viernes, 17 de febrero de 2017

Cariños y apapachos


La parte que más he disfrutado de estar quedándome con mi abuela son nuestras pláticas que empiezan con la familia, cuentan recuerdos del pasado y acaban hablando de a qué te sabe la vida 80 años después.

Hoy, después de desayunar, estábamos teniendo una de estas pláticas. Me habló sobre lo mucho que caminaba en Mazatlán, de la escuela a la casa y a las tiendas de tíos y su abuelo. Tenía una tía dueña de una frutería que la quería mucho, y el día que salió en el cuadro de honor, su abuelo compró el periódico para presumirle a todo mundo el suceso.

Esas eran sus mayores fuentes de cariño y afecto, ya que en casa sus papás fueron bastante secos y estrictos. No lo dijo enojada ni nada, solo dijo como era, y seguramente es entendible cuando tienes 6 hijos y has perdido 4. Pero la parte bonita vino cuando dijo "tu Tata me dio todos los cariños y apapachos que me faltaron, y hasta más".

Booooom. Me llegó muchísimo esa frase, sobre todo porque yo fui testigo y viví esos cariños y apachos. Rafael Loaiza Sánchez era el abuelo que te llenaba de besos, te mordía y le gustaba tenerte ahí nomás a un lado abrazado o agarrado. Yo siento que sus hijos y sus nietos heredamos eso, porque nos encanta andar abrazando y dando besitos, ¡en serio! Estoy seguro que hasta el Dieguito es amoroso cuando se lo propone.

Conforme avanzan los años me siento más orgulloso de ser fruto del matrimonio Loaiza Velarde entre Rafael y Célida. Se siente bien bonito conocer más sobre tu origen y ser parte de todo lo que ellos han logrado, con responsabilidad de honrar siempre todo ese esfuerzo.

2 comentarios:

  1. Ay, estuvo bien bonito :,)
    Nunca hubiera imaginado eso de abuela

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    Respuestas
    1. La neta si. Y lo dijo con mucha ternura :)

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Deja algo lindo, especial, original y coherente =)