sábado, 19 de noviembre de 2016

Yo te ayudo


El día empezó muy tranquilo, ahí con la Bambi y café. Pero desde que llegué ayer a Mexicali sabía que este día sería dedicado a empacar y mudar cosas de la casa de Marisol.

Estuvimos sacando y sacando cosas, de todo tipo. Ropa, películas, juegos, cartas viejas, fotos. Cada que sacábamos algo, había oportunidad de contar una historia y entretenernos. Están viendo que somos platicadores, y encima nos tiran un montón de cosas que evocadoras de recuerdos.

Eso si, Marisol tiene un gusto que uff:




















Luego llegaron su mamá y su hermana para también ayudarnos y llevarse varias cosas. Trajeron hamburguesas y comimos ahí mismo. No estuvo incómodo ni nada, convivimos!

Siguieron pasando las horas de estar organizando y moviendo y todos comenzamos a cansarnos, pero aún así, nos fuimos a una reunión con compañeros del trabajo de Marisol. No me había dado cuenta de cuanta hambre tenía, y me dio miedo que me empezara a dar sueño pero logré quitármelo de encima.


Tan me lo quité que hasta acepté dígnamente mi castigo por tirar la torre de Jenga:


Convivir entre puras parejas fue una experiencia bastante nueva para mi, pero me ayudó para darme cuenta de algo: Marisol y yo tenemos una química, un carisma de pareja, que a pesar de tener "poquito" juntos, ya se siente. Es como si por separado tuviéramos personalidades y maneras de relacionarnos muy marcadas, y cuando estamos juntos se mezclan y la pareja tiene su propia personalidad, pero no sin que se pierdan nuestras individualidades.

Es raro, pero se siente bien perro. Este fue un gran día para mi, porque sigo confirmando que me encanta hacer todo tipo de actividades con Marisol, no solo andar de vacaciones o saliendo a restaurantes ni cosas así.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)