miércoles, 9 de noviembre de 2016

Cumpleaños 27

He tenido cumpleaños con piñata de payasito, cumpleaños en Austria, y hasta cumpleaños con un dedo recién fracturado, pero pasan los años y cada uno se va sintiendo único. Eso es testimonio de lo mucho que avanza la vida en 365 días.

Por ejemplo, hoy pasé mi cumpleaños con Marisol. Llegó más o menos a medio día y nos vimos en el aeropuerto. Por la tarde fuimos a Hinoki por unos onigiris y luego comimos y platicamos afuera del Templo Expiatorio, haciendo tiempo para entrar a misa.

Marisol amó los onigiris, y como siempre, platicamos de todo un poco. La misa estuvo bien, pero me pasó un poco como con todas las misas de diario, que se sienten un poco más secas que las dominicales.



Saliendo fuimos a Uma Uma con Héctor y Rocío. Comimos kakuni-man, takoyaki, tan tan men y yakimeshi al curry. Marisol, bajo el efecto de los antigripales, estuvo platique y platique y a mi me divertía mucho. No nos pudimos acabar toda la comida, pero lo disfrutamos mucho porque estaba lloviendo afuera y se llevaba bien con la comida calientita.

Llegamos a la casa llenos, fríos y cansados, pero muy contentos. Todavía fascinados de poder estar pasando unas mini vacaciones juntos, en Guadalajara, sin si quiera 3 semanas de habernos conocido.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)