sábado, 16 de julio de 2016

Hay todo un maravilloso mundo de cuidados faciales allá afuera

Y la mayoría de los hombres mexicanos (que conozco) nos lo estamos perdiendo.


Ya tengo meses muy interesado en la higiene facial. Nunca he tenido problemas graves con el cutis ni nada por el estilo, pero esta semana vi un video en Snapchat sobre cosas que todos secretamente disfrutan y venía arrancarte una nose strip. Nunca en mi vida lo había hecho y se miraba como algo bastante sencillo, así que decidí empezar a buscar.

Otra buena parte de la motivación viene de que últimamente me he dado cuenta de que las mujeres invierten una cantidad enorme de tiempo y esfuerzo en arreglarse la cara. Entre las historias en Snapchat de Mónica Román y Cindy (ex-compañera de trabajo), me queda claro que las mujeres tienen que investigar y experimentar con un montón de productos diferentes, invertir tiempo en guías y tips y reviews y la fregada, y luego practicar y practicar como ponerse y quitarse todo eso. I mean, si mi mamá a diario se maquilla y desmaquilla y pone mil cremas, que yo no pueda ponerme una bendita de estas una vez a la semana o algo así.

Y finalmente,  la última parte de la motivación tiene un origen más random: Kaid y Ernesto, con quienes viajé a Japón. Ellos llevaban bolsas con un millón de productos para el baño, y en algún punto del viaje Ernesto comentó que como se bañaba con agua súper caliente traía los poros de la cara súper abiertos y eso le ayudaba a limpiarse toda la mugre y grasa que le quedaba de andar caminando por la calle todo el día. Bueno, algo así dijo, el punto es que ahí empecé a concientizarme de que yo nunca le presto atención a eso, y última hora y si es importante.

Pues total, compré estos dos productos que son súper fáciles de usar. Me bañé y dentro de la regadera usé el exfoliante. Todo bien, feels nice, esperaba que raspara más (¿?). La bandita la usé saliendo de la regadera e igual, todo bien. En los 15 minutos que tardaba para secarse me corté las uñas de los pies, y solo faltaba que me pusieran la novela para verme turbo princeso.

Al final si sentía la cara muy fresca y... como... relajada. Después de ponerme crema ya sentía el cutis súper suavecito, de verdad me sentí como chiqueado. Aunque probablemente arruiné todo el proceso con tanta andarme manoseando la cara.

Voy a seguir haciendo esto más o menos cada semana o dos. Igual y este primer batch lo hago cada semana para compensar 26 años de cero limpieza y luego ya le bajo al ritmo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)