lunes, 21 de marzo de 2016

San Diego porque si

Total que nos fuimos de road trip a San Diego. No estuvo tan mal, hice compras de ropa que tenía presupuestadas, amiibos que no tenía presupuestados, y mi mamá y Juanjo no nos mataron de aburrimiento con sus tiendas chafas en las que odio estar. Bueno, no tanto.

El clima fantástico, San Diego primer mundo te amo, etc. Lo típico. El dólar en la frontera está caro pero no a casi pinches 20 pesos como el bancario, lástima que como este viaje fue planeado de la noche a la mañana, no tuve tiempo de cambiar dólares e igual pagué todo con tarjeta.

La nota globalizadora fue puesta por el momento en que empezamos a buscar hojas de parra. Juanjo le preguntó al nuevo sacerdote de Medalla que si se le ofrecía algo, y le encargó hojas de parra para cocinar. Desde el principio sospeché que eran para ese platillo de Grecia y Medio Oriente, pero no pude recordar nunca el nombre.

Fuimos a un área de El Cajon que tenía un montón de restaurantes de Medio Oriente, con anuncios en árabe y todo. Mi mamá y Juanjo decidieron entrar a uno a preguntar por las hojas de parra, solo para darse cuenta de que no sabían como se dice parra en inglés. De hecho, nadie supo, y pues mejor dijeron "grape leaves", pero los dueños seguían sin entender. Busqué en Wikipedia el nombre del platillo y por fin lo encontré, eran "dolmas".


Entré a la tienda, y supongo que por la barba y me saludaron en su idioma nativo, seguramente me camuflajeo un poco con la barba que traigo. Les dije que queríamos hacer dolmas y buscábamos las envolturas. En cuanto escucharon "dolmas", se les iluminó la cara, ya entendían de qué rayos estábamos hablando. Nos dieron las direcciones para llegar a un mercado que vendía ese tipo de cosas y agarramos camino.


Llegamos al Harvest International Market y wow. Wow wow wow wow. Tenían música como la que ponía la tía de Edita en su casa, y no entendía qué chingados eran mas de la mitad de los productos qeu vendían. Era como haber entrado a una tienda en otro país, en otra cultura. Encontramos las hojas de parra y hasta Milka de crema de cherry, de los pocos que me faltaban por probar.

Al final fue un viaje corto pero muy bien aprovechado. No tuvimos tiempo de esparcimiento como queríamos pues prácticamente fuimso a tiendas, comimos, y volvimos a tiendas, pero aun así se sintió divertido porque conocimos lugares nuevos. Quiero volver algún día a comer y comprar cosas que no entienda qué chingados son.

2 comentarios:

  1. "Entré a la tienda, y supongo que por la barba y me saludaron en su idioma nativo, seguramente me camuflajeo un poco con la barba que traigo."jajajaja I just can't XD

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    1. Voy a dejar esa evidencia de mi falta de atención solo porque es gracioso :)

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Deja algo lindo, especial, original y coherente =)