sábado, 19 de marzo de 2016

La fiesta en la que Adriana iba a estar


La nota agria en la fiesta de mi abuela fue que por primera vez vi a mucha familia desde que terminé con Adriana y me preguntaban "Oye Fer, ¿y que ya no andas de novio?".

¿Qué tan chilo hubiera estado que Adriana hubiera salida en esa foto ahí arriba? ¿Qué hubiera sentido de ver a mi familia en su estado más puro, ese Velarde-ismo de ruidajo, de gentío, de todos queriéndonos un chorro y estando contentos de seguir juntos? Qué cojare que yo la quería hacer parte de todo esto y siento que renuncio a tenerlo, renunció a que mi familia y yo la siguiéramos recibiendo e integrando con los brazos abiertos porque no tenía las ideas claras y le parecían infundadas mis ilusiones a futuro porque pasábamos por un presente incierto.

Oye, pues aprende a aceptar cosas buenas cuando te lleguen. Yo sé que a veces lo que no cuesta trabajo no nos sabe igual, o cometemos el error de no creernos lo suficientemente "buenos" como para merecer lo que nos está pasando, pero si eso te incomoda, y encima te sientes endeuda en otras áreas de la relación sin comunicármelo, pues no me lo ponías fácil.

Voy cayendo en cuenta de que tengo buen sentido del deber familiar, al menos como para pensar en que mi pareja debe ser compatible con nuestra dinámica de convivencia. Bueno, ellos compatibles con ella, y ella compatibles con ellos. Adriana lo tenía. Así se especial e importante era.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)