viernes, 26 de febrero de 2016

El Oxxo, eso que nos une

Rojo, amarillo y blanco bien podrían ser los colores de la selección mexicana de futbol. El otro día estábamos hablando en el trabajo sobre lo democrático y expandido que son los Oxxo. Hay Oxxo en todos lados, venden cosas básicas que todo mundo necesita, y todo mundo va al Oxxo. ¿O no?

Vero metió una retórica interesante: existe gente que no va al Oxxo. Yo no lo podía digerir, ¿en qué clase de plano socioeconómico tienes que estar para que no pises un Oxxo? ¿De qué manera estás cubriendo esa botella de agua espontánea o pasar por una soda para la fiesta? La teoría de Vero es que hay gente tan rica que manda a otra gente al Oxxo, y tienen bodegas en sus casas repletas de lo que necesitan, entonces toman todo de ahí.

Eso abrió más preguntas. Por ejemplo, a la larga, estas personas que no van al Oxxo tendrían hijos. ¿Estos hijos sabrían qué es un Oxxo? Y ya que el Oxxo está tan tatuado en nuestro ADN y cubre necesidades (¿?) básicas, ¿en algún momento la selección natural eliminaría a quien no sepa ir al Oxxo? ¿Y cuando van a Japón no aprecian lo maravillosos que son los konbini?

Hay muchas más consecuencias. El Oxxo es de lo más popular que existe en México, apartarte de el es realmente es apartarte de la sociedad.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)