martes, 12 de enero de 2016

Llorar y llorar

Durante el día, manejé bastante bien lo de haber terminado con Adriana. De hecho desde ayer cuando empezó la plática, creo que me comporté y comuniqué muy bien. Hoy le avisé a los amigos más cercanos y a mi familia. Platiqué con Haydé en la comida por, sinceramente, sentía que entre más lo hablara más lo soltaba.

Pero en cuanto llegué a la casa, a los pocos minutos de estar solo y encerrado, empecé a llorar. Empezó por frustración, por insatisfacción, enojo, luego una lástima por el estado en el que me encontraba, luego los miedos de cuando tu vida recibe una sacudida tan fuerte y comienzas a cuestionarte muchas cosas.

Caminaba de lado a lado del cuarto como león enjaulado, la nariz se me tapaba y me dolía mucho la cabeza, estaba muy confundido y triste. "Yo no trabajo para esto, yo no me esfuerzo para acabar así, yo no buscaba esto". Luego me tiraba a la cama y lloraba y gritaba con la cara hundida en la almohada para ahogar el ruido, para terminar hecho bolita, sollozando.

Le escribí a mi mamá y mis hermanas porque de verdad me sentía muy alterado. Me dijeron que igual y era algo que necesitaba sacar de mi sistema. De verdad, no esperaba terminar así. Uno se prepara e intenta pensar todo de manera lógica y sensata, pero igual no pude evitar terminar así.

5 comentarios:

  1. Exactamente a esto me refería con aquello de "el tiempo pone las cosas en su lugar". Es un carrusel, subes, caes, recaes. Nada es definitivo por un rato, y menos si piensas que seguramente Adriana está en el mismo roller coaster.

    Todo me parece de lo más normal salvo la parte de reclamarte que "no me esfuerzo para acabar así...". Es casi imposible suponer que todo estaría perfectamente bien durante todo el tiempo. La verdad es que encontraba curioso ver cómo manejabas una relación amorosa; estás super acostumbrado a controlar todas las variables, a analizar las opciones, a decidir con todos los puntos y comas. Aquí no se podia, en una relación nunca se puede en realidad. Esa variable que representa la otra persona está fuera de tu control. Para esto no hay app jaj

    Just keep on moving, lo único cierto es que a la larga esto te parecerá insignificante y habrás agradecido haber aprendido de ello.

    Si por mi fuera yo estaría en Guadalajara en este momento, mínimo para ver la Copa MX en las tardes y hacerte salir más rápido del carrusel.

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    1. La verdad, estos pensamientos de tipo "yo no me merezco esto" son completamente emocionales, producto de todo esto que estoy sintiendo.

      Yo estaba consciente de que a la otra persona no la iba a poder medir y controlar. Ahora, viendo para atrás, me doy cuenta de que tanto métrico y planeación era para disminuir cuanto pudiera sentirme destrozado si las cosas acababan mal. Obviamente, no fue tan efectivo como hubiera querido.

      Gracias por las palabras de aliento. Me da mucha pena, pero ahorita realmente necesito tener gente cerca.

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  2. Pichame un boleto a GDL y estaré allí para ti el tiempo que necesites amigo

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Deja algo lindo, especial, original y coherente =)