jueves, 24 de diciembre de 2015

Noche Buena 2015

Desde que empecé a vivir lejos de mi familia, me di cuenta de una cosa: Si, el tiempo que pasas con tu familia se vuelve más importante, pero igualmente, el tiempo que decides no invertirle a tu familia, aún cuando tienes la oportunidad de hacerlo, es mucho, mucho más escandaloso.

Ahora imagínense que un viudo con hijos (y hasta nietos) y una mujer divorciado con hijos deciden unirse felizmente en matrimonio. El viudo con una hija (y hasta nietos) que viven lejos, y la divorciada con un hijo que vive lejos. Se decide que, como la hija (y hasta los nietos) viajaron de tan lejos, pues mejor pasar la noche buena todos juntos.

Uff. Hubo polémica y tristeza entre los otros familiares. Incertidumbre por parte mía y de mis hermanas sobre cómo nos íbamos a organizar o qué íbamos a comer o qué fregados íbamos a hacer.

Al final las cosas fluyeron de manera natural. Fuimos a misa, y cuando volvimos los hijos de Juanjo ya tenían la cena lista. Los nietos pequeños se quedaron dormidos, así que nos tuvimos chance de cenar a gusto. Y la verdad, en el momento en que Juanjo dio las gracias por los alimentos y se le quebró la voz, creo que todos dejamos de preocuparnos y estuvimos seguros de que estábamos en el lugar correcto, haciéndolo de la manera correcta.

Despertamos a José Daniel para abrir los regalos, y como a las 12:15 yo fui por mi abuela a casa de mi tío Fali para irnos a su casa y dormir ahí los dos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja algo lindo, especial, original y coherente =)