miércoles, 30 de septiembre de 2015

Es el jet lag, es la alergia, es el trabajo

Mi estado de salud solo ha empeorado desde que volví a pisar México. No sé si es re-adaptarme a la comida, al clima, al horario, o una horrible combinación de todo, pero me está costando un mundo sentirme tan bien como cuando estaba de viaje. Como que toda ese caminar, y hasta la bici, me venía muy muy bien.

Traigo una alergia súper rara, moqueo y estornudo a lo loco como por media hora, y luego se me va por horas. Duermo mal, llego medio mareado y cansado al trabajo, y en general me siento sin energías. Sumémosle que el trabajo cada día me deprime más, al punto en que hoy tenía miedo de ir a trabajar, otra vez, porque es ir a pasarlo mal, a dejar cosas incompletas, y que ni siquiera añaden valor a mi carrera profesional.

Me he dado cuenta de que soy una persona para la cual el trabajo es algo de alta importancia. Dejo que mi trabajo me defina y hable de quién soy como persona, quiero que lo que entrego sea maravilloso y excelente, que se note el "toque Fer" para que la gente piense en mi y que yo también soy maravilloso y exclente. Mi trabajo actualmente no me da esta oportunidad, simplemente no hay condiciones para hacerlo, así que trabajar es un ejercicio diario de aguantar como se pueda, con la boca cerrada.

Igual y la alergia es al trabajo.

martes, 29 de septiembre de 2015

¿6P o 6s(Plus)?

Hoy Google presentó celulares nuevos, y con eso quedan listos los teléfonos fuertes de este año. Bueno, queda algo de HTC pero, guys, c'mon...

Después de verlos y estudiarlos todos, creo que estoy entre el Nexus 6P y el iPhone 6s Plus, pero si poder decantarme enteramente por uno. El 6P tiene ventajas en cuanto a precio y, en teoría, también en la batería, pero freaking 3D Touch en el 6s Plus se me hace el futuro.



Tanto rollo por unos rectangulos para usar el Internet.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Escribir 3 posts a diario

Wow, es más cansado de lo que esperaba. Estoy escribiendo 2 posts de Japón más el de diario, y no creí que fuera a tomarme tanto tiempo. Makes me wonder si de verdad estaba llamado al periodismo.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Fotos de Japón 2015

Por fin terminé de subir mis fotos, pueden ser vistas aquí: https://goo.gl/photos/gUM1Xk5krrVyXZpKA

Algunos puntos que aclarar:
1) Quisiera que mi cámara tuviera GPS
2) Olvidé cambiar la hora a mi cámara
3) Olvidé quitar el título "OLYMPUS DIGITAL CAMERA" que pega por default la cámara a todas las fotos
4) Photos for Mac + Google Photos está ok para organizar y compartir rápido, pero creo que empezaré a tomar una ruta más Photoshop Elements + disco duro.

Ahora si, comenzaré la retro-posteada.

sábado, 26 de septiembre de 2015

344

Phew. Después de mucho estar escogiendo y un poquito de editar, pude dejar la cuenta de fotos de Japón en 344. Ahora se están subiendo a Google Photos, y ya que estén listas comenzaré a postear en el blog los días que anduve allá.

Van a ser relatos semi-cortos, algo más Buzzfeed que The Owl. Me gustó mucho el formato usado por @Aftasher en este review de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, yo creo que así iré contando cada día, por cachos acompañados de entre una y tres fotos.

Y es que en general así recuerdo mi viaje, un montón de momentos hilados por pequeños periodos de descanso. Cuando la gente me pregunta "¿y cómo te fue en Japón?", les digo que muy bien y relato uno o dos de esos momentos, casi siempre algo de Kioto y Miyajima. Pero no puedo relatar este viaje en una sola sentada, va a ser el típico evento de la vida que sigo recordando situacionalmente.

Así que esperen varios "oh, como cuando fui a Japón" durante el resto de mi vida.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Deja tu el costo monetario

¡El costo físico!

Estoy batallando muchísimo para readaptarme a los horarios después de mi regreso. Me da sueño de la nada, me molesta la luz del sol, y creo que hasta me está dando gripa, algo que según yo, mi cuerpo hace a propósito cuando quiere que me tire a descansar.

También estoy batallando mucho con el trabajo. Siento que nadie me quiere regalar nada, en plan "a ver ya te fuiste dos semanas perro, ahora te vamos a atorar duro", al punto de que me toca trabajar este fin de semana. Mi jefa hasta me estuvo echando carrilla y me regañó un poco, pero creo que fue por algo que no entendió bien.

Luego, como a media noche, me siento muy activo. Espero que poco a poco se vaya quitando, lo que no vuelvo a hacer en la vida es irme de viaje largo y/o lejos y trabajar al siguiente día. Lección aprendida.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Sayonara Sailor Moon, arigato gomenasai

Sobreviví a mi primer viaje a Japón. De todos las maneras que pude haber imaginado mi primer viaje a Japón, estoy seguro de que ninguna hubiera tenido tanta variedad como lo que pasó en las últimas dos semanas de mi vida.

Vi cosas viejas, cosas modernas, por fin estuve cerca de cosas que toda la vida vi en libros o películas u otros medios, aprendí de guerra nuclear y a cortar pescado para comerlo crudo. Viajé corromil millas y luego casi me mato a mi y a varios con la bici en Kioto. Tomé fotos impresionantes y comí y comí de lo local hasta, casi, hartarme. Fui al antro más veces de lo que he ido en los últimos 3 años y me paseé con bolsotas de shopping de videojuegos por Akihabara.

En los próximos días iré subiendo mis notas y algunas fotos. Lo postear todo como retroactivo, así que aparecerán como anteriores a esta entrada. El viaje fue del 9 al 23 de septiembre de 2015, así que ahí estarán mis relatos.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Regresando de Japón

El regreso fue un viaje larguísimo y cansado. Haydé me acompañó a la parada de camión con mis maletotas, le di las gracias y le dije que nos veíamos en Guadalajara. De ahí hasta el aeropuerto de Narita todo fue tranquilo. Me bajé en la estación de trenes de Kanazawa, me subí a un tren a Tokio, luego un exprés a Narita, y en el aeropuerto me lo pasé bastante bien. Llegué temprano y tenía como 3 horas para quemar, así que me puse a visitar las tiendillas y hasta compré algunas cosas.

El viaje a Minnesota duró 11 horas y cacho, pero no estuvo mal. Se me hizo chistoso que un oficial no creía que un mexicano de 25 años fuera a Japón dos semanas de vacaciones y volviera a Minnesota. Me preguntó por mi trabajo, le dije "I'm an IT Engineer", y puso cara de impresionado y ya me dejó pasar como si nada. Me sentí perrísimo.

Ahí estuve 5 horas, y aproveché para comer Taco Bell y terminar de escribir mis notas. Luego volé a Los Ángeles, donde me encontraría al Johnny, un amigo de Intel. Salíamos a media noche y llegaríamos a las seis de las cinco de la mañana a Guadalajara, pero aún sabiendo esto, no esperaba tanto pinche sufrimiento para re-adaptarme a los horarios.

Desde que volví no he hecho más que extrañar Japón. Tengo muchas ganas de volver, pero no sé. Por un lado está seguir descubriendo Japón, por otro, seguir conociendo el resto del mundo. Y también están los otros planes, la familia... Sea como sea, estoy muy contento de haber hecho este viaje, creo que lo hice en un momento muy adecuado, y estoy muy agradecido por eso.

martes, 22 de septiembre de 2015

Japón Día 14

Enamorándonos de Hiroshima

Nos despertamos temprano. Era el último día de viaje para Kaid y para mi. Mis compañeros desayunaron algo muy occidental en el hostal, la neta si se veía rico y barato, pero era mi penúltimo desayuno en Japón y quería comer todo lo que pudiera de konbini. Fuimos al castillo de Hiroshima y al templo que se encuentra a un lado. Ahí juntamos otra firma para el libro, y de pura casualidad, Toshiaki Sakoda, el compositor de la música de Puyo Puyo. Nos sacó plática por mi camiseta de Kirby, y hasta se tomó foto con nosotros.













Reflexiones para llevar

Como último highlight de mi viaje, no pudo haber quedado mejor todo el memorial y el museo dedicado al evento de la bomba atómica el 6 de agosto de 1945. Desde que entramos a la zona cero, la cosa empezó a ponerse un poco más seria. Entramos al museo memorial de l paz, y aprendí muchísimo, reflexioné sobre referencias a japonesas a la guerra nuclear, como Metal Gear, y estuvoe a punto de llorar con la historia de la niña Sadako. El museo contaba con muchísima información, escrita y gráfica, sobre la bomba, sus orígenes, y las consecuencias. Me impresionó que los japoneses lleven a sus hijos así nada más a ese lugar. Salimos impactados y apurados, solo hicimos una escala en el Pokémon Center.













Sayonara Sailormoon,  Kaid

Tomamos tren y en una de las paradas nos despedimos de Kaid, que tenía que ir a Haneda para tomar su avión de vuelta. Nosotros nos fuimos hasta Shin-Osaka y luego a Kanazawa. En el tren comí takoyaki y bento-box, y en Kanazawa fuimos al curry, la cena perfecta para despedirme de Japón.



lunes, 21 de septiembre de 2015

Japón Día 13

Comienza el ocaso del viaje

Salimos hacia Hiroshima como a medio día. Nos despedimos de Herminio en la Tokio eki. Seguramente lo volveré a ver algún día. Llegamos a Hiroshima, dejamos las maletas en el hostal, y fuimos a Miyajima. Teníamos que tomar un ferry para llegar a la isla, y nos agarró el atardecer ahí, mientras tomábamos unas cervezas. Sobra decir que nos sentíamos perrísimos, y las fotos lo demuestran.













Los venados, el torii, el mar

Miyajima me regresó la sensación de viaje tranquilo y cultural por Japón que necesitaba de vuelta. Los puestos vendiendo comida rara, los venados queriendo comerse tu ropa, el torii en la costa, y un melon pan ice para redondear la experiencia. Me volví a sentir a gusto y de vacaciones.













¿Es esta mi mejor foto de todo el viaje?

El torii en la costa era ridículamente fotogénico, sobre todo porque lo tomamos con el sol de fondo. Me hubiera gustado verlo también en la madrugada, con la marea baja  los cimientos descubiertos.


Noche internacional

Desde que cenamos en McDonald's, debí haber imaginado que esa sería una noche muy internacional. De vuelta en el hostal nos bajamos por una bebida de cortesía, y el lugarcito estaba muy concurrido. Llegó un punto en el que escuchaba conversaciones en español, inglés, japonés y alemán. Era mucho para mi, no duré mucho y me subí a dormir.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Japón Día 12

¿Ya estuvo no?

Salimos como a las 5 de la mañana, una situación que ya se había repetido en demasiadas ocasiones durante el viaje, para mi gusto. Algunos en pésimo estado, sobre todo la cumpleañera. Anduvimos caminando y en metro hasta el depa de Anaís, a quien se tuvieron que llevar en taxi. Nunca íbamos a caber todo para dormir, así que Ernesto, Herminio, Haydé, Kaid y yo, volvimos a Kioto, así, desvelados y medio crudos.

A la chingada Nara

Llegamos a Kioto y como a las 9:30 me dormí. Se suponía que ese día iríamos a Nara. Ja. Demasiado cansancio acumulado, dormimos todo el día.

Tabehodai

Fuimos a cenar a un tabehodai (bufet por tiempo limitado) coreano. Ya sin el desvelo y la cabeza más calmada, me di cuenta de que me caían ridículamente bien mis compañeros de viaje. Además, ya había decidido que algún día volvería a Japón, así que no me sentía tan mal por el "tiempo desperdiciado". Ya lo podía ver como algo anecdótico.




sábado, 19 de septiembre de 2015

Japón Día 11

Dolor. Tanto dolor.

Me dolía todo. Calculamos que fueron unos 40 kilómetros en bici. Desayunamos en un food court, Ernesto y Kaid comieron McDonald's, Herminio y yo tempura udon con un onigiri de ciruela bien bueno.


Un Japón romántico

Tomamos el metro para llegar a Arashiyama y de ahí tomar el "romantic train" a Kameoka, a través de un bosque con un río  y una musiquita de fondo preciosa. Me sentí en un bosque de comienzo de película o RPG japonés. El tren llegó a Kameoka, y vimos los campos de arroz bañados por el atardecer. Otra vez, una sensación de un Japón más sencillo y humilde, pero precioso. Todo muy Chrono Trigger.













En el bosque de la China

Volvimos a Arashiyama y nos paseamos por el bosque de bambúes. Al salir, llegamos a un área con casas y le pregunté a Herminio que cómo era el plan de vida de un niño de la campiña japonesa. Me dijo que la mayoría se van a las ciudades grandes para los estudios superiores o trabajar. Ahí fue donde me pegó. Por eso tantas obras japonesas, desde el cine hasta los juegos, comienzan con el campo y el bosque, y terminan con temáticas industriales. me di cuenta de que los japoneses son unos maestros para estampar sus creaciones con un sentimiento muy personal, muy suyo. Se expresan y hacen que lo que crean los represente. Yo quiero ser así, que mi trabajo sea espejo de la persona que soy.




Y pues así nada más vamos a Osaka, casual

Desde que salimos de la casa en la mañana, lo hicimos con ropa para irnos en la noche a Osaka a festejar el cumpleaños de Anaís, otra de las amigas del grupo de Haydé. Ahí nos reuniríamos con el resto del grupo. Yo iba muy nervioso y molesto. Irme de fiesta nunca estuvo en mis planes para Japón, y me parecía una pérdida de tiempo, dinero y energías. Casi les digo que yo mejor me quedaba a dormir y me iba el siguiente día temprano a explorar Osaka. Pero no lo hice, a pesar de que mi cara si decía que iba medio a fuerzas, anduvimos caminando por Osaka y llegamos a un nomihodai que no estuvo nada mal.

"Lo peor de Japón lo he visto en Osaka"

Al grupo de Haydé sinceramente les valía Osaka. Para ellos, acostumbrados a la belleza tranquila de Kanazawa o al mileniarismo de Kioto, Osaka era una cochinada que representaba lo más feito de Japón. La verdad si vi calles más feas (¡basura, en Japón!) y gente diferente. Íbamos por las calles buscando el antro que Anaís quería (sigh), cuando nos tocó ver una escena escandalosa: Un japonés tirando a una japonesa al suelo, luego le gritó algo y se fue con su bolsa. No entendimos nada, la morra se paró y se fue en sentido contrario al tipo, con cara de shock. De repente, el tipo regresa corriendo y le da con la bolsa a la morra, mandándola de vuelta al suelo. todo mundo se asustó pero siguió su camino, excepto nosotros, los turistas. Haydé fue con la morra, Herminio con el bato y yo detrás de Herminio. El tipo decía que la muchacha era su esposa y que estaba mal de la cabeza. Herminio dijo que Haydé era su esposa, mientras agarraba al tipo e intentaba tranquilizarlo. Yo no sé ni qué hacía ahí, solo sentía que debía hacer algo, pero no hallaba cómo intervenir. ¿Qué tal que todo esto estaba bien visto en Japón, y el que terminaba en problemas era yo o mis amigos? ¿Qué tanto nos tocaba intervenir a nosotros, como extranjeros que ni entendían bien el idioma? Llegó una mesera de un bar y le hablaba a la morra, pero esta ya no respondía, ni siquiera se movía, tenía la mirada fija en la nada. Sacó un iPhone, se lo dio al tipo y este comenzó a llamar. No entendíamos nada y no parecía que pudiéramos ayudar, la mesera se rehusaba a llamar a la policía hasta que la morra dijera algo. Al menos la muchacha ya no estaba sola. Decidimos irnos, no había mucho que hacer.

Meh

Se me bajó el buen humor que traía del nomihodai. Anaís y Haydé encontraron el antro, entramos y, bueno, era un antro.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Japón Día 10

¡Yes! ¡Kioto!

Estaba muy emocionado con Kioto. ¿La ciudad que dio origen a Nintendo? Ya imaginarán mis expectativas. Herminio nos guiaría durante el día, nos llevó a un templo cerca de su casa y luego desayunamos (a las 12:00 del medio día) en el comedor de su universidad. Comí un arroz con sopa y miso y tonkatsu, nada raro. Un japonés amigo de Herminio llegó a saludarlo y nos presentó, al venos dijo "¡Oh! ¡Machos!". Creo que para él, cumplíamos el estereotipo de latinos... Cualquiera que este sea.











¡No! ¡Kioto!

Fuimos a rentar bicis y se esfumó todo mi optimismo. Fuimos a rentar bicis y fue el comienzo de lo más difícil de mi viaje. No tenía idea de que mis habilidades con la bici eran nulas, completamente inexistentes. No podía mantener el balance, no podía arrancar y avanzar ni 10 metros, y en el país de la consciencia social, iba chocando con todo y todos. Según yo ya había andado en vici, sin problemas, pero me tocó volver a aprender, y lo peor es que tuvo que ser en Kioto, con sus calles angostas y concurridas. Me dolían el cuerpo y el orgullo, y me daba mucha pena con Herminio y los otros, pues los estaba atrasando. Total que mejor Kaid me dejó su teléfono con datos y ellos se adelantaron, les dije que yo los alcanzaría como pudiera. Así comenzó mi andar solitario por Kioto, tomando calles que veía vacías para tener chance de practicar, y guiándome con Google Maps para llegar a donde Herminio me decía.

Logré llegar vivo a Kinkaku-ji

Como pude, llegué a Kinkaku-ji, el Pabellón Dorado, y solo 20 minutos después de mis compañeros de viaje. Entré, tomé tfotos, y en lo que ellos iban a ver un jardín zen, yo aproveché para descansar y practicar más con la bici.













Los niveles de agua siempre son los más difíciles

Volvieron los compañeros, y ahora fijamos rumbo a Kiyomizu-dera, el templo del agua. Ya me manejaba mejor en la bici y les pude mantener el ritmo un buen rato, hasta que se me perdieron de vista y anduve dos horas solo por Kioto, enfrentándome a una pinche subida larguísima para llegar al templo. Estaban a punto de cerrar, así que tomé fotos, tomé agua, y me reuní una vez más con los compañeros.





Use the boost to get through!

Después de bajar por los mercados alrededor del templo, hicimos una escala para comer una nieve de matcha y agarrar rumbo a Fushimi Inari, un templo que me emocionaba mucho visitar pues fue donde Miyamoto se inspiró para Star Fox. Las piernas se me estaban acabando, pero volví a subir a la bici y ahora si me fui todo el rato detrás de mis amigos. Llegamos de noche, pero eso no le quitó encanto al templo, al contrario, le dio una atmósfera de solemnidad y misterio. Subimos y subimos, con todo y calambres, para alcanzar una zona desde donde se miraba muy bien Kioto de noche.




Oh cierto, no hemos comido

Bajamos, entramos a un konbini por algo rápido de comer y beber, y nos fuimos a un restaurant donde nos alcanzarían Haydé y sus amigas para ir más noche a un karaoke. Yo sangraba, tenía respones y moretones, y en el último trayecto en bici, mi pierna quedó atrapada entre una barda y la bici y sentí un movimiento muy feo en la rodilla. Ahí fue donde me di cuenta que ya de verdad no podía más. Dejamos la bici y entramos al restaurant, llegaron Haydé, Nadia, un tal Toshi amigo de Nadia, Bere, Zulema y Ayako. Le dije a Haydé que por favor se llevara mi bici y yo me fui caminando con el resto. A llegar al karaoke, Haydé me diji que mi bici estaba súper dura y chafa. Eso me hizo sentir mejor.

Guys, guys, este karaoke parece antro...

Entramos al karaoke y rápidamente vi varias cosas:

1) No era en salas privadas, como tradicionalmente es en Japón
2) Era atendido por filipinos
3) Como que éramos los primeros en llegar

Luego todo pasó muy rápido, mexicanos poniendo el ambiente, se llenó de extranjeros, sacaron disfrazes, un DJ empezó a tocar y el karaoke se convirtió en antro y yo me sentí terríblemente incómodo. No me gustan los antros y no tenía suficientes energías como para ese ambiente. Ya había estado en uno en Shibuya, era suficiente para todo el viaje. Fui paciente y esperé sentado en mi lugar.


Esa vez que me acosté con tres gays

Regresamos a los dormitorios en taxi, y a las seis de la mañana, por fin me fui a la cama... Que compartí con tres gays. Me dijeron que qué gay friendly era, porque nunca me quejé ni molesté, no solo al compartir la cama, también durante todo el viaje con ellos como si nada. Yo dije que igual y nada más soy friendly.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Japón Día 9

¿En qué nos quedamos?

Salimos del cibercafé como a las 5:30. Creo que dormí unas dos horas. Faltaba un rato para que saliera el tren, así que comimos algunas cosas del konbini en la estación. Llegamos a Kanazawa como a las 7:42, y cuando llegamos al depa de Haydé, ella seguía ahí. Estaba a punto de irse a la escuela, así que nos dejó ahí para poder dormir. El plan original era salir a Kioto ese mañana, pero a la fregada, necesitábamos descansar.

No Fer no duermas recuerda que tienes un desmadre de horarios de sueño

No pude dormir. Jugué PSP hasta hartarme, le llamé a Adriana, y llegó un punto en el que ya por aburrido me dio hambre y decidí salir al mercado yo solo, bajo la lluvia. Obviamente no pasó nada malo, es Japón. Volví con gyozas, okonomiyaki y soba, más un Calpis de berries. Despuecillo llegó Haydé, nos alistamos, y a las 18:42 Ernesto, Kaid y yo tomamos el tren de Kanazawa a Kioto.

Tomen esto, turistas

Kioto es bonito desde la estación de trenes. Se alcanza a ver la torre de Kioto, y hay unas escaleras con unos leds que van dibujando diferentes patrones. Nos recibieron Herminio y Nadia, amigos de Haydé que están llevando su programa en Kioto, así que ellos nos darían hospedaje. Antes de ir a la casa, llegamos por un ramen estilo Kioto bien bueno.



Solo me acostaré aquí y moriré

Después del ramen, llegamos al konbini para comprar cosas y seguir platicando en la casa, pero yo ya no podía más. Estaba tan cansado y tenía tanto sueño, que no me alcanzó a dar pena con nuestros anfitriones y caí rendido luego luego.