domingo, 18 de septiembre de 2011

Entschuldigung?

Es de lo poco que se decir bien en alemán, pero me sirvió mucho ayer que me detuvo la policía.

WTF

La historia es muy sencilla, y no pasó a mayores. Era la cálida mañana del sábado de ayer, e íbamos Sonia y yo por la calle. Planeábamos hacer varias compras, en parte porque Linz cierra todo muy temprano y en domingo ni abren muchas tiendas, y en parte también porque ya era hora de que empezáramos a cocinarnos bien nuestras comidas, al menos las de fin de semana. Los sandwiches, frutas y cereales están bien para entre semana.

Fuimos a un cajero automático a la salida de un mercado. Estaba Sonia usando el cajero, y yo mientras aproveché para tirar el hueso de la nectarina que me iba comiendo. La tiro en un bote verde, y cuando levanta la vista, va un carro de la polizei pasando por la calle y se me queda mirando, mientras señala hacia el bote. Si no entiendo alemán hablado, menos sin palabras. Me quedé ahí parado, Sonia seguía en el cajero, y me di cuenta de que atrás del bote había un perrito amarrado. “A lo mejor el perro estaba haciendo algo malo, o los perros no se pueden dejar aquí, y pensó que es mío, o a lo mejor estos botes verdes no son para tirar cosas orgánicas”, se me ocurrió.

Se bajan dos uniformados. Eran una muchacha y un señor. El señor me dice algo en alemán que no entiendo, y le contesto "”Entschuldigung?”, o sea, “¿Disculpe?”. Me pregunta si hablo alemán, y le contesto nein, y  mira a su compañera como “eh… ¿qué hacemos?”. Le digo, en inglés, que venía a sacar dinero del cajero, que si quería ver mi StudentID. Se la mostré, le dije que también traía mi pasaporte, pero ya no me peló, en cuanto vio la credencial y mi nombre como que se le pasó un poco lo estricto. Me la regresó, dijeron “Aus wiedersen” para despedirse y me dejaron ahí, sin saber qué había pasado.

La teoría en la que más creemos, es que me vieron sospechoso (Iba con sudadera, mochila, liváis y barba) y muy cerquita de la Sonia cuando usaba el cajero. A saber. Al menos está padre que se note que soy extranjero (aunque igual creyeron que era iraní o algo así).

En una nota aparte pero igual chistosa, hoy estuvimos cocinando por primera vez. Vilmente unas papas fritas espolvoreadas con paprika y unas salchichas. Se nos acercó una taiwanesa que conozco porque vive en mi piso y está en mi clase de alemán, y nos preguntó si era comida típica mexicana! Le dije que más bien era comida típica floja, y la invitamos a probar. Quedó encantada, dijo que se le hacía muy bueno y muy sencillo. Nosotros le decíamos que la verdad era algo muy simple, pero ella estaba en busca de esos platillos, porque ella sabe cocinar, pero dura horas con cosas muy complejas. Pues si con eso se impresionan, mejor me rindo en mis esfuerzos por hacer tortillas de maíz y tiro la harina que ya compré…

Unas fotillos:

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jueves, 15 de septiembre de 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

Pizza para 24 y orquesta clásica para cientos

Desde el viernes, en el grupo de estudiantes de intercambio en facebook, una muchacha puso que invitaba a todos a comer pizza, en su lugar (bueno, pizza at my place, tradúzcalo como desee). Lo canceló, porque había un club que tendría un evento de bailar salsa y ella es súper fan y tal. Entonces, se recorrió para el sábado.

Era a las 6:00pm, pero como buenos mexicanos, llegamos con un elegante retraso de… Unos 40 minutos o algo así. No kidding, acá lo de la puntualidad es cosa seria. La gente llega a la hora que le dijiste y espera que desde entonces la estés atendiendo y tengas todo listo. Aun así, llegamos al mismo tiempo que varios otros gringos y algunos españoles. Subimos hasta el piso 12, y wow. La cosa definitivamente ya estaba bien empezada. Mucha gente sentada, mucha pizza evidentemente casera en la mesa, y la anfitriona y una asiática iban y venían, horneando.

Pusimos el queso en donde mismo que todos (ese era el boleto de entrada) y abrimos nuestras papitas y bebidas. Fuimos los únicos que llevaron papitas, como que acá no se usa tanto botanear eso, las usan más para acompañar sandwiches y eso. También comprobamos lo de que Linz es una ciudad chica, porque nos encontramos a gente que habíamos conocido el martes, en el bar donde festejamos a Elda y Sonia.

Todo estuvo muy cool. No sé en qué momento, empecé a ayudar con la manufactura de las pizzas, al grado de que yo me aventé dos solo y colaboré en la última. La anfitriona era una muchacha sueca, medio asiática, pero que según Sonia escuchó que también tenía sangre afgana o algo así. Como sea, la morra se la rifó bien chilo, porque cocinar para 24 personas, con dos hornos, y uno de ellos del otro lado del edificio, tiene su proeza. A mí me enseñó solo a hornearlas y prepararlas. Lo único que no hice fue la masa, pero ahí medio me dio instrucciones. Le dije que me llamara “pinche”, y ya más noche, cuando todos nos estábamos enseñando groserías en nuestras lenguas madre, le platiqué de la delicada diferencia que hacen la i y la e finales en esa palabra.

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Había gente de muchos lugares: México, España (luego luego llegaron a hacer calimoxo, se acabaron la coca-cola bien rápido…), Albania, Estados Unidos, Suecia, Perú, Austria, Finlandia, Taiwán, y algún otro se me estará olvidando.

Y hoy fuimos a un evento que a mí me pareció muy europeo: Un concierto de música clásica, a las orillas del río. Pero la orquesta no estaba ahí, había dos pantallas no precisamente gigantes, pero si muy grandes y de muy buena resolución; y un sonido muy bueno, para hacer el efecto de tener a la orquesta ahí mismo. Era mucha gente, y fue junto al Danubio, cerca de Hauptplatz, la plaza principal.

Mis fotos se ven bien sarras porque a) Todavía no aprendo a usar bien mi cámara de noche y con la iluminación tan rara y b) Cuando me empecé a desesperar por los resultados, decidí mejor dedicarme a disfrutar el momento.

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Esta parte de Linz, por la noche, es muy bonito. El Yotshi lo resumió cuando out of desperation y en un arranque poético dijo “No mames, ve esto y yo sin mi jaina”.

Mañana ya es la recepción oficial. Nos darán nuestros StudentID y presentarán formalmente con nuestros mentores, tours por la uni, etc. Pasamos de la sensación turística a la sensación ya de estudiantes de intercambio, espero.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Estamos en Linz

Salí el sábado de San Diego a las 7:35am locales, y llegué a Linz a las 17:30 locales, 8:30 de Mexicali.

El aeropuerto de San Diego, cool. El de Nueva York también, pero sin wi-fi gratis. El de Londres fue el más bonito y con mejor servicio, pero sin internet gratis. Y el de Viena, aparte de que perdieron mi maleta; estaba raro, como que desde ahí te das cuenta de que ya te alejaste y las cosas empiezan a ser diferentes.

Nos fuimos en autobús desde el aeropuerto hasta la estación de trenes, y ahí cometimos nuestro primer error turístico: Pedimos un boleto para la ruta desde Viena hasta Innsbruck, pero nos bajaríamos en Linz, así que debimos haberlo pedido para ir hasta Linz, y nos habría salido más barato. Ni modo.

El viaje en tren estuvo tranquilo. Sonia se fue dormida las dos horas, y el Yotshi y yo nos turnamos para dormir, pero no de manera consciente! De pura chiripa no nos pasamos de la estación de Linz. Cuando nos bajamos, nos encontró Silvia, tutora mía y de Sonia, y nos fuimos en tram hasta nuestro dormitorio. Cuando pasé a mi cuarto, resultó que ya había un inquilino, y muy bien instalado. Zorreé poquillo sus cosas, y en eso entró, y era una muchacha de China! Así que no me podía quedar ahí, no pueden vivir hombres y mujeres juntos según las reglas del hotel. Me dieron un cuarto temporal (más nice, hasta eso) y nos fuimos Silvia, Sonia, Mario, Héctor (otro mexicano de intercambio que nos encontramos a la salida) y su tutor a recorrer la ruta a la uni.

En el recorrido pudimos conocer poquito la ciudad, y está padre. Bonita y padre. También cotorrear más con Silvia, que es bien buena onda y trae un español de “güey”, “pistear” y “pendejos”. Regresamos como zombies y estuvimos un ratillo en mi cuarto. Solo hay conexiones alámbricas, pero bajé un programa llamado Connectify y pude hacer un hotspot para que los demás se pudieran conectar y conectar el teléfono y el iPad.

Al siguiente día arreglé lo de mi cuarto, y me dieron uno en el décimos piso! Está curada, muy solo, muy buena vista. Íbamos de salida y nos encontramos a Héctor, y dijo que estaba esperando a David y Elda (otros mexicanos) para salir. Tardaron un buen rato, y llegaron con YenTing Wu, un nuevo amigo taiwanés.

Salimos, fuimos a Hauptplatz (algo así como plaza principal), nos llovío, compré ropa interior en un HM, comimos kebab (que tiene un aderezo buenísimo, como de crema agria con ranch, fuera de eso es una torta), y regresamos. Cuando íbamos llegando al raab heim (el hotel donde vivimos), vimos a Silvia llegando con Kristian, oootro mexicano. Él es de Puebla, es el único sureño, pues los demás somos de Baja California. Les dijimos que mientras íbamos a hacer mandado, y cuando regresamos, Silvia nos llevó a un bar. Nunca pensé que iba a terminar un día en un bar austríaco escuchando “Jenny From The Block”, pero bueno. Volvimos y dormimos, y dormimos…

Y dormimos de más. Mario si se despertó a las ocho, pero yo me desperté a las doce y Sonia a las dos y media! Igual nos alcanzó el día para salir, anduvimos por Landstrasse (strasse es calle) viendo cosillas y buscando el Santander. Lo encontramos, pero no tenía cajeros automáticos WTF. Compré un gelatto de tiramisú bien rico, y nos regresamos. A la llegada, David nos dijo que saldrían en la noche al Ars Electronica (un museo de tecnología y electrónica) a un show y luego a un bar/karaoke.

Fuimos, se nos unieron unas taiwanesas amigas de Yen, y el show en el Ars era un proyecto de unos húngaros, que llenaron de luces una pared del edificio, y pasabas y ponías música de tu celular o mp3 y las luces salían al ritmo de la música. Muy cool. El mentor de Elda nos llevó al bar y ahí estuvimos con otros mentores y gente de Linz. Le hicieron un pastel a Elda y le trajeron una bebida de piña que tiraba chispas, como para que todos supieran que era su cumpleaños jaja. Se dieron las doce, y ya en miércoles era cumpleaños de Sonia, así que otra bebida de piña con chispas. También les dieron un tradicional sombrero austríaco. Nos regresamos en taxi, porque ya después de las 12 no pasa el tram. Y me dormí como a las 4:00am, porque anduve skypeando con mi familia.

Hoy nos volvimos a levantar tarde, y además estuvimos haciendo una tarea, por lo que salimos hasta la hora de la comida. Fuimos a comer el buen schnitzel mit pommes, o schnitzel con papas. Básicamente, una milanesa con papas fritas. Estuvo bien, muy llenador. Después de comer, fuimos al Saturn, una tienda tipo Best Buy bieeeeen chila y grande, para que el Yotshi comprara una base enfriadora para su lap.

Fuimos a pasear por la uni poquillo, y a calar el cajero automático. Mi tarjeta funcionó al fregazo, solo convirtió los euros a pesos y eso sacó, nada de comisiones. La de Mario también, pero la de Sonia no…

De vuelta en el raab heim, nos relajamos poquillo y llenamos algunos papeles. Ahorita estamos esperando para que el Yotshi termine su tarea y nos hablaron los demás mexicanos, que estarán en una sala común, tranqui.

Hay muchísimas fotos en facebook y google+, por si alguien las quiere ver. So far so good, nos movemos muy bien en el tram, el cuarto está justo, y por lo menos la gente joven es bien buena onda. Ésta entrada la escribí súper rápido, pero las demás tendrán más detalle y opinión personal.