martes 8 de noviembre de 2011

Que día tan random, y chilo

Me levanté a las 10:00. Le moví tres letras al programa de ensamblador que dejé a las tres de la mañana, y pum, salió. Es para el martes a media noche, y yo ya lo tenía. Más tarde me daría cuenta de que estaba mal, pero había levantado con tan buena suerte, que nada me detendría.

Me invitaron al futbol, a paseo de montaña, y a patinaje sobre hielo, pero me llegó un correo de una tarea para mañana, y solo alcancé a ir al fut. Y que bueno que fui, estuvo sorprendentemente botana. Jugué bien en la portería, y el mejor jugador en la cancha fue un griego, un griego!

Subí, le dije a la Sonia que si hacíamos algo equis para comer, y en lo que esperábamos para ver si venía el Yotshi, nos pusimos a platicar del programa. Me preguntó que si había checado las imágenes byte por byte, mediante la terminal, pero le dije que simplemente las comparé visualmente y se veían igual. Pero me dejó la duda plantada...

Pero no me dejó checarlo hasta después de comer. Cuando iba por el trapo para secar los platos, una de las vecinas estaba en el suelo del pasillo, con su lap. La lap estaba haciendo ruidos raros, y ella tenía los audífonos puestos. Supuse que era algún error en los drivers, y le dije "hey, tus bocinas siguen sonando...". Ella me dijo que tenía muchos problemas con eso, y yo "pues, ahorita que termine de lavar mis platos te ayudo". Y se puso super contenta, demasiado contenta, me pareció. "Pff, para una re-instalación de un driver", pensé.

Fui a mi cuarto, hice la comparación como me había dicho Sonia, y... Oh fuck, estaba mal. Mi programa no estaba terminado, algún error tenía que si estaba convirtiendo a grises, pero no a la escala correcta. Salí del cuarto preocupadísimo con eso, y me intercepta la morra del pasillo, que si por favor, que ella me lavaba los platos pero por favor, tenía que checar eso del ruido ya porque la molestaba muchísimo. Yo ya no tenía ganas de checarle nada, quería ver mi programa. Pero insistió e insistió, y me explicó que el problema no eran las bocinas, el abanico estaba haciendo algún ruido raro. Pues tantito peor, me tardaría todavía más. Pero insistió e insistió, y le pedí el desarmador a Sonia para ver que rayos pasaba.

Y que bueno que decidí ver lo de su lap. La morra resultó extremadamente buena onda, carrillera y de carcajadas,y me dio un chorro de galletas y jugo. No pudimos arreglar lo de su abanico, y terminamos pidiendo uno nuevo de Amazon, pero estuvo cool enseñarle de arquitectura de computadoras a una checa de 19 años que estudia química. Y con muchas risas de por medio. Nunca pensé que las computadoras abiertas les interesaran tanto a las mujeres...

Terminamos, y eran las 9:00pm. Hacía una hora debía estar en el piso 1, con Kristian (mentado de mi grupo), Sherry (mentada de mi grupo), Sonia (igual que la pasada) y Michelle (mentora). Fui al cuarto, porque durante lo de la compu de la checa se me ocurrió que podía andar mal con el programa, y si, fue cambiar el tamaño de un buffer para que todo estuviera bien.





Con esto, la cena me supo mucho mejor. El cabrón del Kristian si cocina rico, y el postre austro-taiwano-mexicano estuvo interesante. Y la plática a gusto para cerrar el día.

Programas que salen a la primera, dos veces. Un griego que juega super bien al futbol. Oportunidad de presumir lo que he aprendido en la uni frente a una muchacha. Cena rica con gente que he conocido aquí. Mas días así, bitte!

Nota: Al siguiente día, volví a toparme con la checa. Su computadora ya no hace ruido, así que mandamos un correo para cancelar el pedido. Es electrónica señores. Tiene vida propia. 

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