Desarrollé una terrible dependencia…
Pues ya renuncié. Extrañaré mucho a la gente con la que conviví casi a diario esos 11 meses y medio. Apenas nos estábamos haciendo compas, y yo me voy. Es curioso, pero ese méndigo cuarto apretado, con ninguna ventana y con doñitas méndigas de QA, se ganó un huequitito de mi corazón.
0 comentarios:
Publicar un comentario
Deja algo lindo, especial, original y coherente =)