El viernes un tío de esos que vemos tres veces al año nos habló que tenía 4 boletos para el Padres vs Mets en el Petco, y que no los iba a poder usar, que nos los regalaba. Arre! Fuimos Juanjo, Dr. Pérez (un ortodoncista que trabaja con él) sus dos hijos y su esposa.
Cada familia se fue en su carro. Nosotros íbamos comiendo subways y oyendo el futbol en el radio. Me dormí como 20 minutos, pero es que al principio la carretera está aburridísima. Todo derecho, y a los lados solo ves campos de plantío vacíos… Ya que llegamos al área de San Diego, pues ya la vista estaba más decente. Siempre me ha intimidado el tamaño de la San Diego State University…
Llegamos al centro/downtown, había tráfico pero fluía, y todos se movían hacia el estadio. Dejamos el carro en nuestro estacionamiento apartado (hasta eso traían los boletos) y caminamos al estadio.
Y ahí empezó lo mejor del viaje para mí. Como el cliché ese del explorador inglés visitando algún pueblo africano y participando de sus rituales y costumbres, así me sentí. Incluso ya que habíamos entrado al estadio, a mí me llamaba más la atención estar viendo a la gente, como están acostumbrados a otra realidad, como visten diferente, hablan diferente, etc. Gente de todas las edades y de varias razas. Hay como un servicio de mesero en la parte del estadio donde nos sentamos, y nos atendía un asiático que se llama “Flavio”. La cerveza se servía en botellas de plástico, la nieve en mini-cascos de los Padres, y todo mundo traía iPhones. Bueno, no todo mundo, pero si muchísima gente. Solo me tocó ver un G1, escribiendo en friega.
Apenas entrar al estadio nos regalaron una gorra. Viven el beisbol diferente a nosotros. Extrañamente, las olas se ponen más chilas en el Casas GEO, en serio. La publicidad está muchísimo más calilla en el Petco, es casi viral. Cuando se meten con el ampayer, lo hacen bien leve. Avalancha de “buuuuuuuu” y gritos de “replay! replay! replay!”. En Mexicali hay albures ingeniosos y todo, aunque me contaron que en el futbol americano la gente si es más cruel. También, el equivalente de sus “chicas tecate”, es bien diferente. Y no tanto hablando del apartado físico, hacen más cosa que tirar camisetas o bolas y disque bailar en frente de las gradas. Las ponen entre entradas a realizar concursos con la gente y cosas así.
El juego estuvo bien. Ganaron los Padres, así que pudimos ver a la gente feliz. Y hubo buenas jugadas, toques exactos, double-plays’s, y su dosis de polémica también. Lo mejor era escuchar a los Tucanes de Tijuana cuando pasaba a batear Adrian Gonzalez, se sentía como el Casas GEO de repente. Eso también estaba bien diferente, el soundtrack que ellos tienen en el estadio está bien heavy, con algun reggaeton por ahí perdido. Aquí parece que la música te pide “PONTE BORRACHO” en veces.
Un video de un hit, no recuerdo si de Gwynn o Gonzalez:
Se acabó el juego, ganaron los Padres, y todo mundo pegó fuga. El partido empezó a las 7:00 y se acabó a las 10:00, todo dentro de lo planeado. Pero la hora de tráfico para salir del centro no la esperábamos, y volvimos a agarrar carretera hasta las 11:00. A las 12:00 nos salimos a un Carl’s JR, y yo agarré el carro, manejé desde ahí hasta la casa, con Juanjo dormido /ftw
Si hay oportunidad de volver a ir, iría. Sobre todo si es la siguiente semana porque van a regalar mochilas!